[Relatos del Botánico] Bestiario.


Pierdo la posibilidad de persona como sustancia individual completa, de naturaleza intelectual y señora de mis acciones; queda lo individual como nombre, común a la bestia y a la planta. Me sitúo frente a las cosas, mi comportamiento es portador de sentidos, de drama. Pierdo lo concreto, queda mi correlación con el exterior: dependencia. Cambio mi historia por la historia de las cosas. Pierdo el sujeto, queda la mecánica encadenada, el juicio. Las clases de drama son un drama de clases; mis fallos y olvidos son positivos y regulares, muy regulares, pero no totales; o no siempre.

Hay sedimentos de la experiencia pasada en el presente: hay lásers en la jungla.

Los vínculos entre personas se convierten en relaciones entre cosas, perder el paraíso es regresar al mundo, el crimen nos suplanta.

Desapareceremos llenos de esperanza, porque con lo que ignoramos se crea el Universo. Y es que no se puede contactar con Dios y encima salir impune…

Gano lo que queda. ¿Y mañana?

No entiendo nada

porque soy un ignorante,

pero para irme a otra parte

necesito entender Nada.

Mañana estaré bien.

Mikel Vivanko.

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