[Serie]: Correspondencias: Estimado Mikel.

laika

 

Estimado camarada,

Observa esta curiosidad. Podemos entender que el valor de deformación de un cuerpo es la energía potencial en un sistema. ¿Qué podrán significar las mujeres con relación al principio de acumulación originaria; ahora que podemos desplegar este concepto a razón de una energía potencial? Fijate, si presionas una pelota con tu mano, se obtiene un oscilador armónico simple, un muelle, ¿Lo observas? Coge la pelota; te espero. Un cuerpo restaura su estado a través de la transformación de una deformidad en cantidad de movimiento; lo que denominamos en el presente histórico como energía Kinética [Cinética]. Parece sencillo, para poder deformar nuestro cuerpo [pelota] necesitamos una energía. A mayor proporción de energía, mayor deformación. ¿En que puntos dialoga este relato con ese allende lejano de un viaje, tu éxodo, tu odisea y la aventura por el final de tus océanos?

Si digo que la energía que hay que darle a un sistema para deformarlo es la energía potencial y que esta es proporcional al cuadrado de la deformación, no nos desvía de la plática sobre aquello que afirmábamos en un pasaje anterior: El valor de deformación de un cuerpo es la energía potencial en un sistema. Piensa en esto. Tampoco parece distorsionar nuestra razón, definir al movimiento de restauración de un cuerpo como la Energía Kinética. La suma de ambas formas, determina la energía total. Piénsalo otra vez ¿La objetivación de la realidad a través de un lenguaje está expresando lo mismo para la realidad que formamos? El suceso no es distinto para ningún observador, es decir, el pasado parece conformar un argumento axiológico, una verdad objetiva. ¿La realidad que nos toca pensar ahora para expresar este fenómeno natural observado, vivido, se piensa igual con independencia de las construcciones conceptuales que realicemos a través de nuestro lenguaje? Lo cierto es que este relato sigue sin tropezar con viajes espaciales, con todo el simbólico emocional que nos has propalado, enregado, – ¿Conocías estas palabras? He tenido que aventurarme a buscarlas. Me voy a empeñar.

Este oscilador armónico parece diferir si desde la concepción de una física clásica nos alejamos. A. Einstein ya nos advertía en 1905. Para otras expresiones que se han desarrollado a razón del estudio sobre los fenómenos materiales [naturales], a las cuales los humanos denominan teoría de campos, física cuántica, se ha señalado que la existencia de esta energía solo existe en unas escalas determinadas, estacionarias; no es una función continua, como observamos en nuestro cuerpo clásico. Saltos, se produce a cuantos, unidades discretas, fraccionadas. Ahora, fíjate, esto nos permite imaginar que sobre cada una de estas escalas, unidades de frecuencia – ¿Recuerdas el espectro fotónico, las frecuencias de la ‘luz’, sus distintos colores? Existe un oscilador por cada espectro y a cada uno de estos colores le corresponde una escala energética estacionaria, discreta -. Ahora empiezo a encontrarme con tu viaje, ‘Mikel dongji’. El estado de menor energía, en esta práctica alejada de la concepción clásica sobre la observación de los fenómenos materiales, a la que hemos denominado teoría de campos, cuánticas discretas, corresponde con el equilibrio entre la Energía Kinética y la Energía Potencial. Evoquemos; dos ejes, ordenadas y abscisas, un plano cuadrado, un valor dos para las ordenadas, un valor dos para las abscisas; empujamos, andando sobre el eje de ordenadas, deformando el cuerpo de mínima energía estacionada, mientras marchamos arrastrado el valor de las ordenadas hacia el cero, vemos como se incrementa el numeral de las abscisas. Una imagen que visualiza el aumento y disminución de las dos componentes de nuestro plano: La Energía Kinética y la Energia Potencial de forma proporcional.

¿Lo intentamos Mikel? Solo podremos hacerlo mediante un proceso que objetive la realidad a través de un lenguaje que valorice nuestra voluntad, una construcción sobre el imaginario compartido, los significados escogidos, ese momento donde el éxodo, la evasión, dejar de formar parte de un identidad y nos aleja de los imperios judeo-cristianos que delimitan la odisea a un viaje sin caminos, sin fronteras, sin cuidar la vida de otras que se significan por nuestra idea, aún sin lenguajes ¿Me entiendes animal? Repitamos ahora sin clausulas: El valor de deformación de un cuerpo es la energía potencial en un sistema. Ahora deformemos nuestro cuerpo y al tiempo que lo hacemos observamos como no acumulamos de forma exponencial un valor dispuesto a restaurar su antigua forma, después de un proceso deformador. Ahora, sin continuidad, no esperamos a la función restauradora, nos formamos en un mismo tiempo presente, trasmutamos, corremos, andamos, volamos, erramos, nos desplazamos, rodamos, exploramos, navegamos, vagamos y emigramos sobre otros mundos oceánicos, ejes ordenados y abscisos, sin necesidad de restaurarnos, sin necesidad de volver a ser, revolucionamos. ¿Qué manifestaría la humanidad de no haber acumulado los cuerpos de la mujer como principio motor de explotación y genocidio humano, como base para la producción y reproducción de capitales? ¿De no haber podido acumular para transformar el valor en mercancía? ¿Consideras que estas reflexiones caben en la valija de un viaje? Es posible que hayas realizado la aventura acompañado. Eres un animal hermoso.

Tu viaje, es mi viaje camarada; amigo. Si vas tú, llegamos.

Rubén González.

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